Qué Le Pasa a Tu Cerebro Cuando Tomas Ayahuasca

La neurociencia detrás de las visiones, las emociones intensas y ese silencio interior que cambia todo

Por Fede Funkel, MSc | Neurociencia & Tradición Ancestral

Durante mi formación en Terapia asistida con Psicodélicos, uno de mis compañeros me hizo una pregunta que siempre me cuesta contestar:

«Pero… ¿qué me acaba de pasar en el cerebro?»

Se supone que, teniendo un Master en Neurociencia debería saber explicarlo bien – pero en ese momento, como en tantos otros, me quedé en silencio.

No porque no supiera la respuesta técnica. La sabía. Podía perderme en las tecnicidades: los receptores de serotonina, la cascada de glutamato, la desactivación de la red neuronal por defecto. Pero después de haber experimentado tantas ceremonias, después de haber llorado con ícaros que no entendía, después de ver cosas que mi formación científica dice que no deberían existir… la explicación técnica parece incompleta.

Y sin embargo, la neurociencia importa.

Porque entender qué le pasa a tu cerebro no resta magia a la experiencia. La hace más segura. Te ayuda a prepararte. Y paradójicamente, saber por qué ocurren las cosas puede hacer que te entregues más cuando ocurren.

Esto es lo que la ciencia sabe—y lo que todavía no sabe—sobre lo que pasa en tu cerebro durante una ceremonia de ayahuasca.

Lo que aprenderás en este artículo

  • La sinergia de dos plantas: Por qué la combinación de DMT e IMAOs crea algo que ninguna planta puede hacer sola
  • Tu sistema de serotonina: Cómo los receptores 5-HT2A «abren el filtro» de tu percepción
  • La cascada de glutamato: Por qué tu cerebro se hiperconecta durante la experiencia
  • Tu narrador interior: La red neuronal por defecto y por qué temporalmente se silencia
  • La paradoja de la flexibilidad: Por qué algunas funciones cognitivas se potencian mientras otras se reducen
  • Las visiones: La neurociencia detrás de lo que ves con los ojos cerrados
  • Las emociones intensas: Por qué sientes todo amplificado

Tiempo de lectura: 14-16 minutos

¿Buscas qué pasa después de la ceremonia? Esto vendrá en nuestro siguiente artículo. 

La sinergia de dos plantas: Por qué el DMT necesita un compañero

Empecemos por lo básico, porque aquí hay algo fascinante que mucha gente no sabe.

El DMT (N,N-dimetiltriptamina) —la molécula responsable de las visiones—se ha detectado también en tu propio cuerpo, incluyendo el cerebro, aunque en cantidades minúsculas y con una función que todavía no entendemos del todo. También existe en cientos de plantas. Si te comieras esas plantas directamente, probablemente no notarías efectos psicoactivos significativos, porque el DMT se degrada casi por completo en el sistema digestivo.

¿Por qué? Porque tu intestino contiene una enzima llamada monoamino oxidasa (MAO) que destruye el DMT antes de que llegue a tu cerebro. Es un sistema de seguridad muy eficiente.

Y aquí viene lo especial de la ayahuasca tradicional: combina dos plantas con funciones complementarias.

La Psychotria viridis (chacruna) aporta el DMT. El Banisteriopsis caapi (la liana de ayahuasca) contiene beta-carbolinas (un tipo de alcaloida)—harmina, harmalina y tetrahidroharmina—que bloquean temporalmente esas enzimas MAO.

Me gusta pensarlo así: una planta abre la puerta, la otra la mantiene abierta.

Sin los IMAOs de la liana, el DMT nunca llegaría a tu cerebro. Sin el DMT de la chacruna, los IMAOs solos no producirían visiones. Juntas, crean algo que ninguna puede hacer por separado.

Y esto no es solo una curiosidad botánica. Tiene implicaciones directas para tu seguridad.

⚠️ Nota de seguridad: Esos IMAOs que «mantienen la puerta abierta» son exactamente la razón por la que ciertas combinaciones con medicamentos pueden ser peligrosas. Si tomas antidepresivos o cualquier medicación que afecte la serotonina, lee sobre esta interacción antes de considerar una ceremonia.

El viaje por tu cuerpo: una línea de tiempo

Una vez que bebes la medicina, esto es aproximadamente lo que ocurre:

  • 0-20 minutos: Las beta-carbolinas comienzan a inhibir las enzimas MAO
  • 20-40 minutos: El DMT, ahora protegido, empieza a cruzar la barrera hematoencefálica (la barrera que evita que determinadas sustancias pasan de la sangre al cerebro) – es decir, que el DMT entra en el cerebro.
  • 40-90 minutos: Pico de efectos. Máxima concentración de DMT en el cerebro
  • 2-4 horas: Meseta y descenso gradual
  • 4-6 horas: Resolución de efectos principales

Algo importante: la purga—cuando ocurre—suele llegar antes o durante el pico. No es que «sacas la medicina». Es que tu cuerpo está procesando la experiencia, y a veces eso incluye una limpieza física. Los maestros amazónicos consideran la purga parte integral del proceso de sanación, no un efecto secundario.

Tu sistema de serotonina cambia temporalmente: El receptor que lo cambia todo

Ahora viene la parte que más me fascina a nivel de neurociencia.

El DMT tiene una forma molecular muy similar a la serotonina, uno de los principales neurotransmisores de tu cerebro (un neurotransmisor es un mensajero químico que las neuronas utilizan para comunicarse). Es tan similar que puede «engañar» a ciertos receptores de serotonina, especialmente uno llamado 5-HT2A.

Estos receptores están concentrados en áreas muy específicas: el córtex prefrontal (donde tomas decisiones y reflexionas sobre ti mismo), el córtex visual (donde procesas lo que ves) y el córtex cingulado (donde integras emociones con pensamientos).

Cuando el DMT se une a estos receptores, no simplemente los «activa». Cambia cómo procesan información.

Me gusta usar esta metáfora: tu cerebro tiene un sistema de filtrado muy eficiente. Normalmente, filtra el 99% de la información sensorial para que puedas funcionar sin sobrecarga. La serotonina ayuda a regular este filtro. El DMT llega y dice: «Vamos a dejar pasar más información.»

El resultado es lo que los investigadores llaman «entropía cerebral aumentada»—tu cerebro se vuelve menos predecible, más flexible, más abierto a patrones que normalmente ignora.

Lo que experimentas cuando el filtro se abre

En mi ceremonia número doce, recuerdo «ver» la música en las llamas del fuego. No metafóricamente—patrones visuales que literalmente correspondían a los ícaros del chamán. Cuando subía el tono, los patrones se expandían. Cuando bajaba, se contraían.

Esto tiene un nombre científico: sinestesia. Tus sentidos empiezan a «cruzarse» porque las regiones cerebrales que normalmente trabajan aisladas comienzan a comunicarse de formas nuevas.

También puede explicar por qué todo parece significativo. Tu cerebro está en modo de «reconocimiento de patrones en máximo», encontrando conexiones que normalmente pasarían desapercibidas. Algunas de esas conexiones son profundamente reveladoras. Otras son simplemente tu cerebro haciendo su trabajo con el filtro abierto.

La clave está en la integración posterior: distinguir qué insights merecen atención sostenida y cuáles eran el equivalente neurológico de ver formas en las nubes.

Tu cerebro se hiperconecta: La cascada de glutamato

Aquí es donde la neurociencia se pone realmente interesante.

Cuando el DMT activa los receptores 5-HT2A, estos no solo cambian tu percepción directamente. Desencadenan algo más grande: una liberación masiva de glutamato, el principal neurotransmisor excitatorio de tu cerebro.

Imagina que activar un receptor de serotonina es como encender una cerilla. La cascada de glutamato es como si esa cerilla iniciara una cadena de fuegos artificiales por toda tu corteza cerebral.

Un estudio del Hospital Sant Pau de Barcelona midió exactamente esto. Los investigadores encontraron que los cambios en glutamato en una región específica—el córtex cingulado posterior, crucial para tu sentido del «yo»—correlacionaban con aumentos en la capacidad de no-juicio.

🔬 Lo que dice la investigación española

Investigadores del Hospital Sant Pau de Barcelona (Sampedro et al., 2017) estudiaron los cambios cerebrales asociados a una sesión de ayahuasca usando espectroscopía de resonancia magnética, evaluando a las personas antes, 24 horas después y 2 meses después de la toma.

Encontraron que las reducciones del complejo glutamato-glutamina en el córtex cingulado posterior—una región clave para el sentido del «yo»—se asociaban con aumentos en la capacidad de no-juicio, medidos con escalas estandarizadas de mindfulness.

En otras palabras: en las personas estudiadas, los cambios químicos observados en esa región se relacionaban con una menor autocrítica y una actitud más aceptante hacia la propia experiencia.

Qué regiones se activan y por qué importa

No todo tu cerebro simplemente «se enciende más». La hiperactivación es selectiva, y cada región activada explica parte de la experiencia:

El giro parahipocampal se relaciona con la memoria. Su activación explica por qué recuerdos olvidados pueden surgir espontáneamente durante la experiencia—a veces memorias que no sabías que tenías.

La ínsula anterior procesa la interocepción, tu capacidad de sentir tu propio cuerpo. Su hiperactivación explica por qué las sensaciones físicas se amplifican: puedes sentir tu corazón latir, tu respiración, incluso lo que algunos describen como «energía» moviéndose.

El giro frontal inferior y la amígdala procesan emociones. Cuando se hiperconectan, las emociones no solo se sienten más intensas—se sienten más reales, más importantes, más urgentes.

Esas memorias que surgen de ningún lado, esas emociones que parecen más verdaderas que nunca… tienen una base neurológica. No significa que sean «solo química». Significa que la medicina está trabajando exactamente como debería.

Tu narrador interior se silencia: La red neuronal por defecto

Si hay un descubrimiento que ha revolucionado nuestra comprensión de los psicodélicos, es este.

Existe una red de regiones cerebrales llamada «red neuronal por defecto» (DMN, por sus siglas en inglés). Es lo que está activo cuando no estás haciendo nada específico—cuando tu mente divaga, cuando piensas en el pasado o el futuro, cuando te juzgas a ti mismo.

Es, esencialmente, la sede neurológica de tu «yo». Tu narrador interior. Esa voz que constantemente te dice quién eres, qué hiciste mal, qué deberías hacer diferente.

En 2012, el equipo de Robin Carhart-Harris en el Imperial College de Londres hizo un descubrimiento que cambió todo: los psicodélicos reducen dramáticamente la actividad de esta red.

En 2015, investigadores brasileños confirmaron exactamente lo mismo con ayahuasca.

Esa voz interior que constantemente te juzga, que repite tus errores, que te recuerda tus fracasos… temporalmente se silencia.

Lo que se siente: disolución del ego

Mi primera experiencia de «disolución del ego» me convenció, durante aproximadamente dos horas, de que había entendido el funcionamiento del universo.

Spoiler: no lo había entendido y sigo sin entenderlo.

Pero esa paz de no tener una voz diciéndome constantemente todo lo que estaba haciendo mal… eso sí era real. Y según los estudios, esa reducción en la autocrítica puede persistir mucho después de que los efectos agudos desaparecen.

Para algunas personas, la disolución del ego es aterradora. Es, literalmente, perder temporalmente el sentido de quién eres. Para otras, es profundamente liberadora. La mayoría reporta ambas cosas, a veces en la misma ceremonia.

🔬 Una década de investigación colaborativa

Desde 2013, la Fundación Beckley y el Hospital Sant Pau de Barcelona han colaborado en uno de los programas de investigación más completos sobre ayahuasca y DMT del mundo.

Usando resonancia magnética funcional, espectroscopía y estudios farmacológicos, han descrito cómo la ayahuasca afecta el cerebro a nivel funcional y metabólico—tanto en usuarios nuevos como experimentados.

Sus hallazgos apoyan la idea, ya presente en las tradiciones indígenas, de que la medicina puede “bajar el volumen” de la auto-referencialidad y del auto-juicio. Solo que ahora podemos ver correlatos de ese proceso en un escáner.

Los Shipibo, una de las culturas amazónicas con tradición más larga de uso de ayahuasca, tienen conceptos para esto. No hablan de «red neuronal por defecto», pero describen cómo la medicina te muestra quién eres cuando dejas de contarte historias sobre quién deberías ser.

La ciencia y la tradición, mirando lo mismo desde ángulos diferentes.

El controlador de tráfico cerebral: La red de saliencia y la paradoja de la flexibilidad

Hay algo que la investigación más reciente ha revelado y que completa el cuadro de lo que ocurre durante la experiencia.

No solo se silencia parcialmente la red neuronal por defecto. También parece alterarse de forma transitoria otro sistema crucial llamado «red de saliencia»—el sistema que normalmente decide qué información merece tu atención y coordina el cambio entre tu mundo interior y el exterior.

Piensa en la red de saliencia como el controlador de tráfico aéreo de tu cerebro. Normalmente, decide cuándo enfocarte hacia afuera (tareas, el mundo externo) y cuándo hacia adentro (reflexión, introspección). Cuando este controlador funciona de manera distinta durante la experiencia, todo puede parecer igualmente importante, igualmente urgente, igualmente presente.

La paradoja: más flexible, menos controlado

Una revisión de Johns Hopkins publicada en 2025 propone algo fascinante: durante la experiencia psicodélica, tu cerebro entra en lo que llaman un estado de «sobre-flexibilidad».

🔬 La paradoja estabilidad-flexibilidad

Investigadores de Johns Hopkins (Sayalı et al., 2025) revisaron décadas de estudios sobre psicodélicos y control cognitivo en diferentes sustancias (psilocibina, LSD, mescalina, entre otras). Esta revisión teórica encontró un patrón sugerente: muchos trabajos apuntan a que, durante la experiencia, el pensamiento divergente y asociativo (creatividad, exploración) tiende a potenciarse, mientras que el pensamiento más convergente y estructurado (concentración en una tarea concreta) suele reducirse.

En otras palabras: el cerebro parece ganar apertura a costa de control enfocado. Ganas capacidad de hacer conexiones inesperadas, pero puedes perder temporalmente la capacidad de seguir instrucciones complejas. La mayor parte de estos datos proviene de estudios con psilocibina y LSD; en el caso específico de la ayahuasca, la evidencia todavía es más limitada pero apunta en una dirección similar.

Esto explica experiencias aparentemente contradictorias que mucha gente reporta:

  • Creatividad amplificada: Conexiones entre ideas que nunca habías relacionado
  • Dificultad para tareas simples: A veces ni siquiera puedes recordar qué ibas a decir
  • Insights profundos: Comprensiones que parecen obvias una vez que las ves
  • Confusión total: Incapacidad de mantener un hilo de pensamiento

Es un intercambio neurológico, no un error. Tu cerebro se está reconfigurando temporalmente para favorecer la exploración sobre la explotación, la apertura sobre el control.

La clave está en entender que esto es temporal—y que los beneficios duraderos no vienen de este estado alterado en sí, sino de lo que hacemos después con lo que descubrimos en él.

Por qué ves lo que ves: La neurociencia de las visiones

Ahora llegamos a la pregunta que más curiosidad despierta: ¿de dónde vienen las visiones?

Investigadores brasileños usaron resonancia magnética funcional para estudiar qué pasa en el cerebro de personas durante los efectos de ayahuasca. Encontraron algo notable: el córtex visual estaba tan activo como cuando los participantes tenían los ojos abiertos mirando imágenes reales.

Tu cerebro no distingue claramente entre «ver» algo externo y «ver» algo interno durante la experiencia. Para él, todo es real.

Esto explica por qué las visiones no se sienten como imaginación normal. No las estás «inventando» en el sentido usual. Tu córtex visual las está procesando como si fueran input real.

Los patrones geométricos: No son aleatorios

Muchas personas reportan patrones geométricos similares: espirales, redes, mandalas, formas fractales. Esto no es casualidad.

Estos patrones reflejan la arquitectura intrínseca de tu sistema visual. Cuando activas masivamente el córtex visual sin input externo, «ves» la estructura de tu propio sistema de procesamiento visual. Es como si pudieras ver el cableado de tu propia televisión.

Las visiones más complejas—figuras, paisajes, entidades—probablemente emergen de la interacción entre el córtex visual hiperactivo y las regiones de memoria y procesamiento emocional, también hiperactivas.

¿Son «reales» las visiones?

Cuando hice mi máster esperaba que me ayudaría a explicar todo lo que ocurre en una ceremonia de ayahuasca en términos puramente neurológicos.

Después de multitud de ceremonias, ya no estoy tan seguro.

Lo que sé es esto: la experiencia subjetiva es real para quien la vive. Los efectos en su vida son medibles. Si llamamos a las visiones «alucinaciones» o «revelaciones» importa menos que cómo las integramos después.

Los maestros con los que aprendí no dicen que «alucinas» durante la ceremonia de ayahuasca. Dicen que «ves lo que siempre estuvo ahí».

La neurociencia y la cosmovisión indígena no tienen que estar en conflicto. Pueden ser dos lenguajes describiendo aspectos diferentes de la misma experiencia.

Por qué sientes todo amplificado: El procesamiento emocional

Quizás lo más impactante de una experiencia con ayahuasca no son las visiones, sino las emociones.

Alegría que se siente como la primera vez que sentiste alegría. Tristeza que parece contener toda la tristeza de tu vida. Amor tan intenso que no cabe en el pecho. Miedo tan primitivo que te paraliza. Los momentos más felices que he vivido en mi vida fueron en ceremonias – y el nacimiento de mi hijo, claro.

Esto tiene una explicación neurológica bastante coherente, aunque todavía incompleta.

Estudios con ayahuasca y otros psicodélicos muestran cambios en las redes emocionales del cerebro, incluyendo estructuras como la amígdala y regiones prefrontales que normalmente ayudan a regular lo que sentimos. Con ayahuasca, estas redes parecen volverse más reactivas y, al mismo tiempo, menos reguladas de la manera habitual.

El resultado es que las emociones emergen con menos filtro, menos supresión, menos «esto no es apropiado sentirlo ahora».

Para algunas personas con trauma, este acceso puede ser parte de un proceso sanador: emociones que han estado reprimidas pueden emerger en un contexto seguro donde es posible empezar a procesarlas. Pero la evidencia clínica específica con ayahuasca en trauma aún es limitada, y precisamente por eso el set, el setting y el acompañamiento profesional especializado en trauma son tan importantes.

Sin contención adecuada, ese mismo acceso emocional puede ser abrumador o retraumatizante.

Lo que la ciencia todavía no sabe

Después de todo lo anterior, es importante ser honesto sobre los límites de nuestro conocimiento.

Sabemos qué cambia en el cerebro. No entendemos completamente por qué esos cambios se traducen en transformaciones psicológicas duraderas.

Sabemos que la red neuronal por defecto se silencia. No sabemos por qué dos personas con escáneres cerebrales idénticos pueden tener experiencias radicalmente diferentes.

Hay indicios—sobre todo en estudios con animales y en datos preliminares en humanos con otros psicodélicos—de que tras la experiencia se abre una ventana de neuroplasticidad, en la que el cerebro es más sensible al aprendizaje y al cambio. No sabemos exactamente cuánto dura ni qué determina si los cambios se consolidan o se desvanecen.

La neurociencia puede explicar el mecanismo. No puede explicar el significado.

Yo estudio la neurociencia y respeto el misterio. Después de tantas ceremonias, sigo llorando con ícaros en idiomas que no entiendo. La ciencia me dice que eso es una activación de la amígdala y liberación de oxitocina. Probablemente tenga razón. Y probablemente eso no sea toda la historia.

La paradoja es el punto.

Lo que esto significa para ti

Si estás considerando una ceremonia de ayahuasca, entender esto cambia las cosas:

  • Sabes que el silencio de tu crítico interior es temporal pero puede mostrar posibilidades
  • Sabes que durante la experiencia tu cerebro favorece la flexibilidad sobre el control—es normal sentirse «perdido» a ratos
  • Sabes que las emociones intensas son parte del proceso, no algo que «salió mal»
  • Sabes que las visiones son procesadas como reales por tu cerebro
  • Sabes que la integración posterior es neurológicamente importante, no solo espiritualmente

Si ya has pasado por una ceremonia, quizás esto te ayude a entender mejor qué experimentaste. Y quizás te ayude a apreciar por qué la integración es tan crucial.

Es probable que, durante y especialmente después de la experiencia, tu cerebro esté en un estado de mayor plasticidad funcional. Lo que hagas con esa plasticidad—durante y sobre todo después—contribuye a que los cambios se consoliden en una transformación más duradera o se desvanezcan como un sueño interesante.

Referencias científicas

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