4 minutos: quién soy, cómo trabajo y para quién no es esto
Aquí abajo te cuento cómo es de verdad el fin de semana, incluida la parte de la que casi nadie habla.
MSc Neurociencia Cognitiva (UAB) · Formación AyaSafety — ICEERS · Aprendizaje con los Huni Kuin · ★ 5,0 en Google (30 reseñas) ·
Próximas fechas: 13-15 de noviembre (Sierra)
Llevas meses — quizás años — dando vueltas a esto. Algo en ti sabe que hay un nivel más profundo al que no estás llegando. Lo has intentado con terapia, con meditación, con cambios de vida. Y aquí estás, buscando algo que todavía no sabes cómo nombrar del todo.
Eso que sientes es real. Y merece que lo tomes en serio.

No todo el mundo llega por el mismo sitio. Hay quien tiene una vida que no tiene nada de malo — trabajo, pareja, hijos, todo razonablemente en su sitio — y no consigue quitarse la sensación de estar mirando su propia vida desde fuera, como si le estuviera pasando a otra persona.
Y hay quien no tiene ningún problema que resolver. Tiene lo que hace falta para ser feliz, y en buena medida lo es. Y aun así no se le va la sensación de que esto no puede ser todo.
Hay quien no sabe muy bien qué quiere, solo que lleva demasiado tiempo posponiendo la pregunta de qué está haciendo con su vida.
Y hay quien, en el fondo, viene por otra persona: por su madre, por su pareja, por su hijo — por algo que se quedó a medias con alguien y que no encuentra otra forma de tocar.
Cada uno llega buscando algo distinto. Lo que se encuentra, a veces, se parece bastante:
Lo que repites, por fin a la vista. Esa reacción que llevas años teniendo, con tu pareja, en el trabajo, contigo mismo, deja de ser «así soy yo» y se convierte en algo que puedes mirar. Y lo que puedes mirar, puedes empezar a cambiar.
Lo que entendías, ahora lo notas. Hace tiempo que sabes perfectamente qué te pasa. Saberlo no lo ha movido. Hay noches en que eso deja de ser una explicación y se convierte en algo que sientes por dentro.
Alguien, sin la historia de siempre. Tu madre, tu pareja, alguien que ya no está. Por un rato desaparece todo lo que se ha ido acumulando entre vosotros, y ves a esa persona como es.
No pasa siempre, ni a todo el mundo, ni tiene por qué ser la primera noche. Más abajo te cuento las dos caras, también las noches difíciles. Pero esto es lo que hace que merezca la pena prepararse bien.
Por qué hacemos esto
Hay algo que me pasa a menudo en las llamadas de evaluación: alguien me describe lo que busca — más claridad, salir de un ciclo que se repite, encontrar sentido después de una pérdida, reconectar con algo que siente que ha perdido — y pienso: esto es exactamente lo que la medicina puede tocar.
No siempre. No de forma mágica. No sin trabajo. Pero sí.
Lo que me mueve a facilitar no es ninguna narrativa espiritual grandiosa. Es algo más sencillo: he visto lo que puede ocurrir cuando alguien se sienta con la medicina en condiciones de verdadera seguridad y con soporte real para integrar lo que emerge. He visto transformaciones profundas en otras personas, y he vivido algunas en carne propia.
Más abajo te cuento con detalle qué tipo de cosas ocurren realmente en una noche, incluidas las que no salen bien. Si quieres ir directo: Qué esperar →
En Alma Fénix aporto la formación neurocientífica, el trabajo de evaluación de seguridad y la experiencia con tradiciones amazónicas. En cada ceremonia me acompaña una cofacilitadora: nunca facilitamos sin una presente. Acompañamos retiros de Ayahuasca en Madrid con grupos pequeños — máximo 9 personas —, evaluación de seguridad exhaustiva, integración estructurada de 30 días y el mismo facilitador contigo desde la primera llamada hasta la integración. No somos un servicio de ceremonias: te acompañamos antes, durante y después, para que lo que aparezca en la ceremonia pueda aterrizar en tu vida real.
- ✓ Evaluación de seguridad exhaustiva — incluyendo medicación y salud mental
- ✓ Máximo 9 participantes por retiro
- ✓ Dos ceremonias (viernes y sábado noche)
- ✓ Programa de Integración Alma Fénix de 30 días (3 sesiones estructuradas), incluido en los retiros de la Sierra
- ✓ El mismo facilitador en todo el proceso — evaluación, ceremonia, integración
- ✓ Estamos en Madrid — el acompañamiento no termina el domingo
- ✓ 450€ el fin de semana, todo incluido · Otros formatos disponibles

Lo que dicen de nosotros
«Fue mi primera vez.. y me sentí muy cuidada, atendida en todo momento y muy pendientes de mi. Personas muy formadas. Involucradas en lo que hacen, dando amor, comprensión y sosteniendo te en todo momento. Lo recomiendo. Muchas gracias por todo… El sitio espectacular ideal para estás ceremonias.»
«Hablé con Fede la semana pasada. Esperaba poder ir a un retiro de Ayahuasca. Fede fue muy amable y empático. Hizo una valoración completa de mi situación y medicación. Fue honesto, ya que consideró que el retiro no era la opción más adecuada para mi, de momento. Sugirió alternativas que estoy considerando. Muchísimas gracias por tu honestidad y consejos. Dice mucho sobre el valor de vuestra compañía.»
«Dura, sanadora y bonita experiencia. Agradecido por el acompañamiento antes, durante y despues de la sesión por Fede y su equipo.»
⭐ 30 reseñas · 5 de 5 en Google — 👉 Ver todas las reseñas →
Quién te acompañará
No hay un equipo grande detrás, ni una organización corporativa. Soy yo quien habla contigo en la primera llamada, quien está en la sala durante las ceremonias — siempre junto a una cofacilitadora — y quien te acompaña en la integración. Es un proyecto pequeño, y eso —junto a que nunca sois más de nueve— es lo que me permite conocer a cada persona antes de que llegue: sé qué trae, qué le preocupa y qué necesita, y no tengo que averiguarlo a las tres de la madrugada.
Fede Funkel
Llegué a la medicina de plantas en 2008, durante un año viajando por Latinoamérica. No fue planificado. Unos colombianos que conocí en Medellín me invitaron a buscar hongos en los bosques húmedos cerca de Popayán. Fui por curiosidad, y lo que encontré fue una de las experiencias de conexión más profundas de mi vida. La Ayahuasca llegó unos años después.
Lo que siguió fueron años de búsqueda genuina — no como turista espiritual, sino como alguien tratando de entender qué estaba pasando. Estudié neurociencia cognitiva porque quería entender el mecanismo. Aprendí con tradiciones Shuar en Ecuador y Huni Kuin en Brasil porque quería entender el contexto. Y participé en más de 100 ceremonias antes de facilitar la primera, porque quería saber desde dentro lo que significa sentarse con la medicina.

Una cosa importante: no soy curandero ni me presento como tal. Soy educador, investigador y facilitador: neurociencia por un lado, años de aprendizaje en tradiciones amazónicas por el otro.

Formación verificable:
MSc Neurociencia Cognitiva — Universitat Autònoma de Barcelona ·
MSc Psicología Positiva Aplicada — Universitat Jaume I ·
MSc Terapia Transpersonal — Instituto Marly Kuenerz (en curso) ·
Formación AyaSafety — ICEERS ·
Certificado en primeros auxilios — Cruz Roja ·
Primeros auxilios en salud mental — MHFA ·
Gestión de crisis psicodélicas — Eclipse ·
Formación en Terapia Asistida con Psicodélicos — Asociación Psicodélica de Argentina ·
Aprendizaje tradicional Huni Kuin (Brasil) y Shuar (Ecuador) ·
Socio de la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca
→ Conoce mi trayectoria completa
Desde el principio siempre he facilitado acompañado. Actualmente trabajo con varias cofacilitadoras, y nunca facilitamos una ceremonia sin una cofacilitadora presente: no es circunstancial, es una condición de cómo trabajamos. En cada retiro me acompaña una de ellas, y es la misma de principio a fin: la que está contigo en la ceremonia es la que te acompaña después.

Hay algo que una cofacilitadora trae a las ceremonias que yo no puedo ofrecer solo: otra mirada, otra sensibilidad, otra forma de sostener la energía de la sala. Dos personas atentas ven más que una, cada una llega a sitios distintos y el trabajo conjunto crea un espacio de contención más completo.
Durante la noche, los dos estamos pendientes de quien nos necesite: nos sentamos a tu lado si algo se pone difícil, te acompañamos al baño, sostenemos cuando hace falta sostener. Y para muchas mujeres que vienen solas marca una diferencia real saber que, si necesitan ayuda en un momento vulnerable, habrá otra mujer en la sala.
Por qué la tradición, y no solo el protocolo
La ciencia te mantiene seguro. La tradición te da profundidad.
Se puede organizar una sesión con Ayahuasca de forma puramente clínica: sustancia, dosis, sala, acompañamiento. Funciona hasta cierto punto. Pero hay una parte del trabajo que no aparece en ningún protocolo, y es justo la que las tradiciones amazónicas llevan siglos desarrollando.
El ritual marca el paso de un estado a otro. La preparación del espacio, la limpieza con humo, la forma de abrir y de cerrar la noche. No es decoración: sirve para que esto no sea «tomarse algo y esperar a ver», sino cruzar un umbral que empieza y termina en un momento concreto. Esa frontera ayuda a soltarse. Y ayuda, sobre todo, a volver.

En las tradiciones con las que he aprendido, la Ayahuasca no es una mera sustancia con efectos: es alguien con quien se establece una relación. Se la respeta, se le canta, se llega a ella con una preparación. Y buena parte del trabajo de quien acompaña consiste en atender a la energía de la sala: notar cuándo sube demasiado, cuándo alguien se está quedando atascado, cuándo hay que sostener y cuándo hay que aflojar. Los cantos son una de las herramientas para eso, no el centro de la noche.
Sé que esto suena distinto según con qué oído se lea. Si prefieres traducirlo a un lenguaje que te resulte más familiar, hazlo: llámalo set y setting, llámalo regulación del estado de un grupo, llámalo presencia. No me voy a pelear por las palabras. Lo que sí te digo es que ese trabajo existe, que se nota cuando está y cuando falta, y que no se aprende leyendo.
Saber traer a alguien de vuelta. A veces una persona se asusta, se queda dando vueltas en el mismo punto, se pierde. La tradición lleva generaciones acumulando experiencia sobre exactamente eso: cómo acompañar a quien se ha perdido, cómo bajar la intensidad, cómo devolver a alguien a su cuerpo y a la sala. Es la parte menos vistosa de todo esto y la que más importa a las tres de la madrugada.
Y lo que aparece no es un síntoma. En un marco clínico, lo que surge se clasifica y se gestiona. Aquí no eres un paciente: eres una persona haciendo algo muy antiguo, dentro de un marco que lleva generaciones recibiendo lo que aparece. Eso importa más de lo que parece. Una experiencia así sin un sitio donde apoyarse se convierte, con el tiempo, en «una noche rara» y se desdibuja. Dentro de una tradición se convierte en parte de algo coherente, y eso dura.
Cómo funciona el proceso
La ceremonia es importante. Pero es el 20% del trabajo. El otro 80% ocurre antes y después.
Fase 1: Preparación (2-3 semanas antes)
Todo empieza con una videollamada gratuita de 30 minutos. Es una conversación para ver si tiene sentido seguir adelante. Te pregunto sobre tu motivación, tu salud física y mental y la medicación que tomas, y te explico exactamente cómo funciona el proceso. Si en esa llamada veo que este no es el momento adecuado para ti — por contraindicaciones, por estado emocional, por lo que sea — te lo digo claramente. Prefiero perder una plaza que llevar a alguien a una experiencia para la que no está preparado. A la vez, esta llamada también sirve para que me conozcas y puedas ver si te sientes cómodo/a conmigo.
Si avanzamos, te envío un cuestionario médico detallado: historial médico y de salud mental, medicación actual y antecedentes familiares. Lo reviso personalmente con criterios ICEERS y, si algo no está claro, lo hablamos — y si hace falta, con tu médico o psiquiatra. Solo entonces te confirmo la plaza, junto con todo lo que necesitas para prepararte.
La preparación incluye dieta (mínimo 3 días antes, idealmente 7), prácticas de meditación, journaling sobre tu intención, y tiempo de conectar contigo — idealmente en la naturaleza — antes del retiro.
Fase 2: El retiro de fin de semana
El retiro de fin de semana se hace en la Sierra de Madrid: un espacio natural a una hora de Madrid, con alojamiento incluido (viernes noche a domingo tarde). Más silencio, más espacio, más desconexión. Para muchas personas la naturaleza facilita la apertura de una manera que el entorno urbano no permite.
Viernes: llegada entre las 17:00 y las 19:00, instalación, algo ligero de cenar dentro de las pautas de la dieta, orientación práctica y apertura del espacio. La primera ceremonia es esa misma noche.

Sábado: desayuno ligero, trabajo corporal y respiración por la mañana, sananga y rapé a mediodía — dos medicinas tradicionales amazónicas, opcionales, que te explicamos antes de ofrecerlas —, comida ligera y ayuno a partir de media tarde. La tarde es de silencio o naturaleza: el sistema nervioso necesita bajar antes de volver a subir. La segunda ceremonia es por la noche.
Domingo: desayuno, círculo de integración grupal, almuerzo de cierre y orientación para los días siguientes. Llegas a casa el domingo por la tarde. El lunes puedes trabajar — aunque si puedes reservarte ese día, mejor.
Hay algo que no se puede meter en un horario y que pasa casi siempre: llegaste sin conocer a nadie, y te vas con ocho personas que te han visto en un estado en el que casi nadie te ve. No hace falta que eso se convierta en amistad. Pero mientras dura el fin de semana, sostiene bastante más de lo que parece desde fuera.

Por qué dos noches. La primera noche se va en parte en lo desconocido: no sabes qué se siente al empezar, no conoces la sala ni a la gente, y una parte de ti está negociando con la experiencia en vez de entrar en ella. La segunda noche ya sabes cómo es. No te asusta el inicio, dejas de resistirte, y lo que apareció la primera noche tiene dónde aterrizar. Mucha gente describe la segunda como más profunda por eso — porque tú llegas distinto.
No siempre ocurre así. Hay quien tiene la noche importante la primera y la segunda es más tranquila. Pero tener dos oportunidades cambia bastante las probabilidades de que se cumpla tu intención.
Qué pasa durante la noche
Entras en la sala cuando ya está oscura. Tienes tu sitio: un colchón, mantas, un cojín y un cubo. El cubo está ahí porque se usa, y hablar de ello con naturalidad forma parte de que esto funcione.
Se abre el espacio con humo. Luego te acercas, bebes y vuelves a tu sitio. Durante la primera media hora, más o menos, no pasa casi nada: la sala está en silencio y tú estás esperando. Esa espera suele ser el momento más incómodo de la noche.

Después, entre los treinta y los sesenta minutos, empieza a subir. Primero en el cuerpo: calor, cosquilleo, a menudo náusea. Y empieza el canto.
Lo que ocurre a partir de ahí varía enormemente de una persona a otra, y de una noche a otra en la misma persona.
En ningún momento estás solo. Hay alguien despierto toda la noche, moviéndose por la sala. Si necesitas ir al baño, te acompañamos. Si te asustas, nos sentamos contigo. No hace falta que aguantes nada por tu cuenta: pedir ayuda no interrumpe nada ni molesta a nadie.
Hacia el final la música se vuelve más suave y la intensidad baja. El círculo se cierra entre las dos y las tres de la madrugada. Después puedes dormir, o quedarte un rato en silencio, o salir fuera a mirar el cielo, que en la Sierra es una razón suficiente para no dormirse todavía.

La mañana siguiente
Te despiertas raro. Cansado de una forma que no se parece al cansancio normal y, a la vez, con una especie de limpieza. Hay quien se levanta llorando sin estar triste. Hay quien tiene hambre por primera vez en semanas. Hay quien no quiere hablar con nadie hasta media mañana, y eso está bien: aquí nadie te va a pedir que compartas nada antes de tiempo.
Lo que casi nadie tiene a esa hora es una conclusión ordenada. Las conclusiones, cuando llegan, suelen llegar más tarde — en el círculo del domingo, en la semana siguiente, a veces un mes después conduciendo por la M-30.
Un apunte sobre la purga: el vómito ocurre en bastantes ceremonias y algunas tradiciones lo consideran una limpieza. No ocurre siempre ni en todos. No se fuerza. No es necesario purgar para beneficiarse de la experiencia. Lo menciono porque muchas personas lo temen y es mejor saberlo de antemano que encontrárselo por sorpresa.
Fase 3: El Programa de Integración Alma Fénix — 30 días
Esto es lo que diferencia Alma Fénix de la mayoría de facilitadores. La ceremonia abre puertas. La integración es cruzarlas.
Las primeras semanas después de un retiro son a menudo las más intensas — el material que emergió sigue procesándose, lo que entendiste busca su sitio, la realidad cotidiana empuja en la dirección contraria. Acompañar ese período es para nosotros tan parte del trabajo como la ceremonia misma.
El Programa de Integración Alma Fénix incluye, durante 30 días: una sesión de integración inmediata (post-retiro) y dos sesiones de profundización en las primeras cuatro semanas. En total: 3 sesiones de seguimiento estructurado. Todo incluido en el precio del retiro — no es un extra.
No te dejamos con lo que haya pasado y un «ya nos veremos». Estamos contigo mientras lo que viste en la ceremonia empieza a notarse en tu vida.
El Programa de Integración de 30 días va incluido en el retiro de fin de semana. En la ceremonia de un día el seguimiento es de una semana; lo detallamos abajo.
¿Tienes preguntas antes de decidir?
Escríbeme y te las respondo. Si tiene sentido seguir, el siguiente paso es una videollamada de 30 minutos, gratuita y sin compromiso.
Ninguna noche es igual
No existe una ceremonia típica. Llevo muchos años con la medicina y sigo poniéndome algo nervioso antes de cada toma, preguntándome hacia dónde me va a llevar esta vez. No es mala señal, es que de verdad no se sabe. Nadie llega a un punto en el que ya lo tenga controlado.
Dos personas que beben lo mismo, la misma noche, en la misma sala, pueden vivir cosas que no se parecen en nada. Puede ser lo más luminoso que hayas vivido. Puede ser una de las noches más duras de tu vida. A veces las dos cosas en la misma noche.
Quiero detenerme en la segunda posibilidad, porque es sobre la que menos se habla.
Una noche difícil no es un «mal viaje». Muchas veces es justamente la parte que sirve: el miedo, la tristeza o la rabia que llevas años esquivando aparecen para ser sentidos, y sentirlos es exactamente lo que no has podido hacer hasta ahora. No siempre es así. Hay noches duras que solo son duras, y no todo lo que duele significa algo. Pero aquí lo difícil no se trata como un fallo ni como algo que haya que evitar: se trata como parte del trabajo. Y no te dejamos solo dentro de ello en ningún momento.
Dicho esto, y para no dejarte con una imagen falsa: la mayoría de las noches no son así. Te lo cuento con detalle porque nadie más te lo cuenta y porque quiero que llegues sabiendo dónde te metes, no porque el sufrimiento esté garantizado. No lo está.
Hay noches suaves. Hay quien se pasa media ceremonia llorando de gratitud sin saber muy bien por qué. Hay quien se ríe solo en la oscuridad. Hay quien no tiene ninguna revelación y se limita a escuchar el canto durante horas, y sale por la mañana diciendo que hacía años que no descansaba así. Todo eso también es la Ayahuasca, y es bastante más frecuente que las noches difíciles.
Esto no es una garantía ni lo que le pasa a todo el mundo. Al principio te adelantaba algunas de estas cosas; aquí te cuento con más detalle lo que he visto, en mí y en quienes he acompañado, las veces que sí ha pasado:
- Ver el propio patrón desde fuera. Llevas años mirando tu vida a través de una lente. Una noche, sin buscarlo, dejas de mirar a través de ella y la ves a ella misma — como si dejaras de mirar por el objetivo y de pronto te vieras sosteniendo la cámara.
- De la cabeza al pecho. A mí me pasó así: había algo que quería cambiar, que entendía perfectamente con la cabeza y que aun así parecía imposible de mover por dentro. Una noche, sin que lo pidiera, ese cambio dejó de ser una idea y pasó a sentirse en el cuerpo. El problema seguía siendo el mismo. Pero había dejado de vivir solo en la cabeza.
- Claridad que incomoda. No llega como un plan. Llega como una obviedad que llevabas años evitando mirar: esto sí, esto no, esto lo llevas aplazando desde hace diez años y lo sabes.
- Ver a alguien sin la capa de siempre. Tu madre, tu pareja, tu hijo, alguien que murió. A veces aparecen sin los años de agravios y defensas que se han ido depositando encima, y por un momento los ves como si fuera la primera vez.
- Sentir que no estás solo en el universo, aunque sea la única noche del año en que lo sientes de verdad.
Y hay noches en las que no pasa nada de esto. Te tumbas, esperas, sientes el cuerpo raro y se acaba. Le ocurre a gente que lo hizo todo bien, y no significa que hayas fallado — ni significa que no haya pasado nada. A veces lo que se mueve no se nota esa misma noche.
Hay algo que no puedo prometerte y que aun así creo que tienes derecho a saber: algunos de los momentos de más alegría de mi vida, y los de conexión más honda con algo más grande que yo, han ocurrido dentro de una ceremonia de Ayahuasca. No te lo cuento como lo que te va a pasar a ti, porque no lo sé. Te lo cuento porque sería deshonesto describirte con detalle la parte dura y callarme esta.
Lo único que puedo garantizarte no es el resultado. Es cómo vas a estar acompañado mientras ocurra, sea lo que sea.
No hay una experiencia «correcta». Cada proceso es diferente.
Seguridad y quién no debería participar
La Ayahuasca es una medicina poderosa. Tiene contraindicaciones reales — algunas absolutas, algunas relativas — y no está bien para todo el mundo en todo momento.
Si de algo estamos orgullosos es de esto: decimos que no cuando hay que decirlo. Un facilitador que admite a todo el mundo no está protegiendo a nadie.
También he visto lo que pasa cuando esto se hace mal. Personas que salen de ceremonias sin ningún soporte, con material abierto que no saben cómo procesar. Personas que tomaron Ayahuasca con medicación que no declararon porque nadie les hizo las preguntas correctas. Personas que fueron a retiros de 40 personas donde nadie pudo atenderlas cuando lo necesitaron.
Protocolo de seguridad Alma Fénix — lo que revisamos antes de cada retiro:
- Cuestionario médico completo y revisión individual de tu salud mental
- Revisión exhaustiva de medicación actual con criterios ICEERS
- Verificación de interacciones farmacológicas (especialmente ISRS, IMAO, antipsicóticos, litio)
- Evaluación cardiovascular — hipertensión, arritmias, cardiopatías
- Botiquín de emergencias completo en el espacio ceremonial
- Protocolo establecido de contacto con servicios médicos locales
- Acceso vehicular al espacio en todo momento
- Ratio máximo 1:5 facilitadores-participantes
¿Es esto para ti?
| Posiblemente sí, si… | Posiblemente no ahora, si… |
|---|---|
| Llevas tiempo con algo que entiendes perfectamente y que no cambia. | Tomas medicación antidepresiva y aún no lo has hablado con nosotros ni con tu médico. |
| Buscas una conexión o un sentido que no encuentras por otras vías, aunque te cueste decirlo en voz alta. | Hay diagnóstico o historia familiar de psicosis, esquizofrenia o trastorno bipolar. |
| Quieres mirar cómo estás viviendo, no solo cómo te sientes. | Estás atravesando una crisis aguda y lo que necesitas es apoyo estable, no una experiencia intensa. |
| Hay alguien en tu vida, vivo o muerto, con quien tienes algo sin resolver. | Buscas una experiencia fuerte y poco más: probar algo intenso y contarlo. Es legítimo, pero no es lo que hacemos aquí. |
| Estás dispuesto a que la noche sea difícil, si de ahí sale algo. | Esperas que una noche resuelva lo que necesita meses de trabajo. |
| Aceptas que nadie puede garantizarte un resultado, y aun así quieres hacerlo. | No puedes o no quieres hacer la preparación previa. |
| Entiendes que el trabajo de verdad empieza el lunes. | Necesitas hacerlo ya, esta semana, cueste lo que cueste. |
La columna de la derecha no es una lista de descartes definitivos. Casi todo es «ahora no». Hay quien vuelve un año después, en otro momento de su vida, y entonces sí.
Las contraindicaciones absolutas más importantes son: medicación antidepresiva sin haber completado el periodo de lavado o washout (se necesitan 4-6 semanas mínimo, no 2 días como circula por internet), historial de psicosis o esquizofrenia, embarazo, trastorno bipolar no estabilizado, y condiciones cardiovasculares no controladas.
Si tomas medicación o tienes dudas sobre tu situación médica, lo trabajamos juntos en la evaluación — incluyendo coordinación con tu médico o psiquiatra si es necesario. El objetivo no es excluirte, sino asegurarnos de que cuando participas, es en condiciones reales de seguridad.
→ Guía Completa de Seguridad y Contraindicaciones de la Ayahuasca
Precio y fechas
Retiro fin de semana: 450€ por persona — todo incluido.
Incluye: alojamiento viernes y sábado noche, todas las comidas del fin de semana, dos ceremonias de Ayahuasca, círculo de integración, y el Programa de Integración Alma Fénix de 30 días.
El programa de integración por separado tendría un valor de 150€. Lo incluimos porque creemos que una ceremonia sin integración se queda a medias. No tiene sentido para nosotros ofrecer uno sin el otro.
Una sola noche (Sierra): 250€ por persona. Una ceremonia, una noche de alojamiento y las comidas correspondientes. Incluye el Programa de Integración de 30 días.

Sobre el acompañamiento en cada formato: el Programa de Integración de 30 días (tres sesiones estructuradas) va incluido en el retiro de fin de semana y en el de una noche. En la ceremonia de un día el acompañamiento posterior es más corto: hago seguimiento durante la semana siguiente y, si surge algo que cuesta colocar, lo hablamos.
Próximas fechas:
13-15 de noviembre: Retiro de fin de semana (Sierra)
Política de cancelación: para reservar tu plaza pido una señal de 50€. Si cancelas con al menos dos semanas de antelación, te la devuelvo o la guardo para otra fecha, como prefieras. Si no, no es reembolsable. El resto se abona el día de llegada.
Plazas limitadas: máximo 9 participantes por retiro.
¿Por qué en Madrid y no en Perú o Brasil?
Es lo que casi todo el mundo se pregunta, y merece una respuesta clara.
Hay retiros excelentes en Perú y en Brasil. Si tienes tres semanas libres, quieres vivir la selva amazónica, y buscas una inmersión profunda y prolongada, ir allí tiene todo el sentido. No voy a decirte que no.
Pero la mayoría de las personas que llegan a Alma Fénix no tienen ese perfil. Tienen trabajo, familia, responsabilidades. Tienen un fin de semana. Y tienen algo más importante todavía: quieren que lo que pase en la ceremonia no se quede flotando en el aire cuando vuelvan a casa el lunes.
Eso es lo que Madrid puede ofrecer que un retiro en Perú estructuralmente no puede: continuidad real. Los mismos facilitadores que estuvieron contigo en la ceremonia son los que te acompañan en la integración. No hay corte. No vuelves solo con una experiencia que procesar sin contexto.
Y luego está algo más simple: muchas personas prefieren su primera experiencia con la medicina cerca de casa. No en otro país ni a diez horas de vuelo. Cerca, y con alguien a quien ya conocen antes de llegar. Eso también es válido.
| Retiro en Perú o Brasil | Alma Fénix — Madrid |
|---|---|
| 12-21 días incluyendo viaje | Fin de semana (viernes-domingo) |
| Vuelves solo a procesar | Integración con el mismo facilitador |
| Grupos de 20-40 personas (habitual) | Máximo 9 participantes |
| Integración mínima o ninguna | Programa estructurado de 30 días incluido |
| Facilitadores rotativos | Los mismos dos facilitadores en todo el proceso |
| Selva amazónica auténtica | Sierra de Madrid o Madrid centro |
No son opciones excluyentes. Muchas personas que han hecho el retiro con nosotros hacen después un retiro largo en Sudamérica — y dicen que haber hecho antes el proceso de integración les permitió aprovechar esa experiencia de una manera completamente diferente. Pero eso ya lo decides tú.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta un retiro de Ayahuasca en Madrid?
El retiro completo con Alma Fénix tiene un precio de 450€ por persona, todo incluido: alojamiento, comidas, las dos ceremonias y el Programa de Integración de 30 días (3 sesiones de seguimiento). La mayoría de retiros en España y Europa cobran entre 400€ y 750€ solo por las ceremonias, sin seguimiento post-retiro. En Alma Fénix la integración va incluida en todos los formatos, porque no tiene sentido para nosotros ofrecer una ceremonia sin ella.
¿Puedo participar si tomo antidepresivos?
Depende del tipo y de cuánto tiempo llevas sin tomarlos. La combinación de Ayahuasca con antidepresivos que actúan sobre la serotonina (ISRS, IRSN) puede provocar síndrome serotoninérgico — una reacción médica grave. El período mínimo de washout (tiempo sin medicación) es de 4-6 semanas para la mayoría de ISRS, y más para algunos como la fluoxetina. Circula información incorrecta que habla de 2-3 días — eso no es médicamente correcto y es peligroso. Si tomas antidepresivos, háblalo en la evaluación inicial: lo analizamos contigo y con tu psiquiatra si es necesario. Puede ser que sí sea posible, con el tiempo adecuado de preparación. Si quieres entender en detalle cómo funcionan estas interacciones antes de contactarnos, hemos escrito una guía médica completa sobre el tema: → Ayahuasca y antidepresivos: guía de interacciones y periodo de lavado.
¿Qué diferencia hay entre un retiro de Ayahuasca en Madrid y uno en Perú?
Las diferencias principales son logísticas y de seguimiento: un retiro en Perú suele durar 12-21 días incluyendo viaje, con grupos de 20-40 personas y poca o ninguna integración post-retiro. Un retiro en Madrid como el que ofrecemos en Alma Fénix es un fin de semana (viernes-domingo), grupos de máximo 9 personas, y con un programa de integración de 30 días y el mismo facilitador de principio a fin. Eso no significa que uno sea mejor que otro — depende de lo que buscas. Si tienes tres semanas libres y quieres la experiencia amazónica completa, Perú tiene sentido. Si tienes un fin de semana y quieres continuidad real en el proceso, Madrid puede ser la opción más sensata.
Es mi primera vez con psicodélicos, ¿es esto para mí?
Muchas personas que vienen a nuestros retiros no han tenido experiencias previas con psicodélicos. La preparación que hacemos está específicamente diseñada para darte las herramientas que necesitas — cómo navegar estados difíciles, qué esperar físicamente, cómo orientarte cuando la experiencia se intensifica. La primera vez puede ser especialmente poderosa precisamente porque no hay patrones previos que interfieran. Lo que importa no es la experiencia previa sino la disposición a trabajar. Ahora bien, si esto es para ti y si ahora es el momento, solo lo puedes contestar tú.
¿Puedo ir solo/a o necesito venir con alguien?
La mayoría de participantes vienen solos. En un grupo pequeño que ha compartido dos noches así suelen formarse vínculos muy fuertes, entre personas que el viernes no se conocían. Si vienes con pareja o amistad, ambos deben pasar evaluación independiente y es importante que cada uno pueda tener su proceso sin estar pendiente del otro.
¿Qué pasa si no siento nada en la ceremonia?
Ocurre, aunque es poco habitual. Por eso el retiro incluye dos ceremonias: si la primera noche la experiencia es mucho menor de lo esperado, ajustamos la preparación y trabajamos la segunda de forma más específica. A veces es metabólico. A veces es medicación reciente. A veces es una resistencia psicológica que en sí misma tiene información. Nunca es un fracaso — es un dato.
¿Es seguro para mujeres solas?
Sí. Nunca facilitamos una ceremonia sin una cofacilitadora presente, y eso no es circunstancial: es una condición de cómo trabajamos. Su presencia crea un espacio de mayor seguridad y contención para todos los participantes, y especialmente para quienes vienen solas. Tenemos protocolos claros de límites y de espacio. Cero tolerancia a cualquier conducta inapropiada.
¿Qué pasa después de la ceremonia esa misma noche?
Los efectos principales bajan gradualmente durante la noche. Nadie se queda solo. En los retiros en la Sierra dormís en las habitaciones de la casa, y nosotros seguimos allí. En el formato Madrid, nos aseguramos de que cada persona salga acompañada o perfectamente estable antes de que nos separemos. Los efectos residuales — mayor sensibilidad, procesamiento emocional, sueños vívidos — pueden continuar varios días.
¿Cuánto tiempo necesito librar del trabajo?
El retiro es viernes tarde a domingo tarde. El lunes después recomendamos no tener compromisos exigentes si es posible — pero la mayoría de personas trabajan sin problema. Los primeros días post-ceremonia suelen tener una calidad diferente, y si puedes protegerlos un poco, mejor. Pero no es imprescindible.
¿Qué diferencia a Alma Fénix de otros facilitadores en España?
Sin desprestigiar el trabajo de nadie: la combinación de evaluación de seguridad rigurosa, integración estructurada de 30 días incluida (muchos no ofrecen seguimiento real), cofacilitación con dos personas de perfiles complementarios, grupos con máximo 9 participantes, y estar en Madrid con continuidad real después. Y también, creo, una honestidad sobre los límites de lo que somos — no somos chamanes, no somos terapeutas clínicos, no prometemos milagros. Somos un puente serio entre la medicina y tu vida.
Ayahuasca en Madrid: marco legal
La pregunta sobre la legalidad es legítima y merece una respuesta directa.
La Banisteriopsis caapi y la Psychotria viridis — las plantas que componen la Ayahuasca — no están en las listas de sustancias controladas en España. Lo que está regulado es el DMT como compuesto aislado. Varios casos judiciales en España han establecido precedentes importantes sobre el uso ceremonial en contexto privado.
Trabajamos en un contexto privado y ceremonial, con grupos pequeños, con evaluación de seguridad, sin publicidad masiva. Soy socio de la Plantaforma para la Defensa de la Ayahuasca, que trabaja activamente en la defensa del uso ceremonial responsable.
No soy abogado y esto no es asesoría legal. Si tienes dudas específicas sobre el marco legal, podemos hablarlas en la evaluación.
¿Este es tu momento?
Si has llegado hasta aquí, algo en ti ya tiene una respuesta. Quizás es un sí claro. Quizás es un «quiero saber más antes de decidir». Quizás es un «tengo miedo pero algo me dice que es lo que necesito». Los tres son válidos. Y si todavía no lo sabes, no hay prisa. Seguiremos aquí cuando lo sepas.
La llamada de evaluación no es un compromiso — es una conversación. Treinta minutos. Gratuita. Sin presión.
Al final de esa llamada sabrás cómo sería el proceso y cuál es el siguiente paso. Si tiene sentido seguir, te envío el cuestionario médico y, con él, te confirmo si puedes participar con seguridad. Y si no es el momento o no somos la opción correcta para ti, te lo digo directamente — incluyendo qué alternativas tienes.
El primer paso es un mensaje
Te contesto yo · Sin compromiso · Confidencialidad total
Respondo en 24-48 horas.
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