Ayahuasca y Neuroplasticidad: Efectos a Largo Plazo en el Cerebro
La neurociencia del «after-glow», la ventana de neuroplasticidad y por qué la integración no es un lujo espiritual
El día después de mi primera ceremonia intensa, me desperté sintiéndome como si alguien hubiera limpiado un cristal que no sabía que estaba sucio.
Los colores parecían más vivos. Los sonidos, más nítidos. Esa sensación de peso que había cargado durante meses simplemente… no estaba.
También estaba completamente desorientado.
¿Qué había sido real? ¿Qué había sido «solo» el efecto de la medicina? ¿Por qué me sentía tan bien cuando la noche había sido tan difícil? ¿Y cuánto duraría esto?
Esas preguntas me persiguieron durante días. Nadie me había explicado qué esperar del «después». Y con mi pasión por la neurociencia, necesitaba entender qué estaba pasando en mi cerebro.
Lo que descubrí cambió cómo entiendo no solo la ayahuasca, sino la transformación psicológica en general.
Porque resulta que ese «after-glow»—esa claridad del día después—no es simplemente un residuo de la experiencia. Es una ventana neurológica. Y lo que hagas durante esa ventana puede determinar si los cambios de la ceremonia se convierten en cambios de vida.
Lo que aprenderás en este artículo
- El «after-glow»: Qué cambios cerebrales ocurren en las primeras 24-48 horas y por qué te sientes diferente
- La ventana de neuroplasticidad: Por qué tu cerebro está temporalmente más moldeable y qué significa para la integración
- La flexibilidad cognitiva: Por qué después de la experiencia puedes pensar de formas que antes te eran imposibles
- Qué cambios duran: La evidencia sobre los efectos a largo plazo en personalidad, bienestar y función cerebral
- La pregunta de la glándula pineal: Lo que la ciencia realmente dice (y no dice) sobre el DMT endógeno
- Lo que no sabemos: Honestidad sobre los límites del conocimiento actual
- Por qué la integración importa: La neurociencia detrás de consolidar los cambios
Tiempo de lectura: 12-14 minutos
¿No leíste la primera parte? Empieza por Qué Le Pasa a Tu Cerebro Cuando Tomas Ayahuasca
El «after-glow»: Tu cerebro en las primeras 24-48 horas
Ese estado peculiar del día después tiene un nombre en la literatura científica: «after-glow» (resplandor posterior). Y no es imaginación.
Investigadores del Hospital Sant Pau de Barcelona estudiaron específicamente qué pasa en el cerebro durante este período. Usando espectroscopía y resonancia magnética funcional, midieron cambios neurometabólicos (reacciones bioquímicas del cerebro) y de conectividad en las 24 horas siguientes a una sesión de ayahuasca.
🔬 El estudio del «After-Glow»
Sampedro y colaboradores (2017) del Hospital Sant Pau examinaron el cerebro de 16 voluntarios sanos 24 horas después de una sesión de ayahuasca.
Encontraron cambios significativos en la conectividad entre el córtex cingulado posterior y el córtex cingulado anterior—dos regiones clave de la red neuronal por defecto – las que están activas cuando la mente no está enfocada en una tarea externa (el «piloto automático» de reflexión, planificación y juicio constante).
Traducción: El «silenciamiento» del narrador interior que ocurre durante la ceremonia deja huellas detectables al día siguiente. Tu cerebro no vuelve inmediatamente a su estado previo.
Esto explica experiencias comunes del día después:
- Claridad mental: La reducción en actividad de la red neuronal por defecto persiste parcialmente
- Sensación de «novedad»: Estás procesando el mundo con menos filtros automáticos
- Emociones más accesibles: La amígdala (responsable de las emociones, particularmente el miedo y el estrés) todavía tiene su conectividad alterada
- Fatiga con paz: Tu sistema nervioso ha trabajado intensamente y está recalibrándose
Después de mi ceremonia más difícil—una donde pasé horas enfrentando miedos que había enterrado por décadas—el día después me sentí extrañamente tranquilo. No feliz exactamente. Pero como si hubiera espacio interior que antes no existía.
En ese momento pensé que era poético. Ahora sé que era neurología.
La ventana de neuroplasticidad: Por qué los días siguientes importan tanto
Aquí viene el concepto más importante de este artículo.
La neuroplasticidad es la capacidad de tu cerebro de reorganizarse—formar nuevas conexiones, debilitar otras, literalmente recablearse. Normalmente, este proceso es gradual y requiere repetición sostenida.
Cada vez hay más evidencia de que los psicodélicos abren una ventana temporal en la que la neuroplasticidad se incrementa, al menos en modelos animales y en algunos marcadores indirectos en humanos.
Un estudio de 2018 en la revista Cell Reports (Ly et al.) mostró que psicodélicos como el DMT, el LSD o el DOI promueven el crecimiento de nuevas conexiones entre neuronas en cultivos celulares y en roedores—un proceso llamado «dendritogénesis». Las neuronas literalmente extienden nuevas ramas para conectarse con otras neuronas.
Otro estudio en 2023 en Nature (Nardou et al.) reveló algo aún más fascinante: en ratones, varios psicodélicos pueden reabrir «períodos críticos» de plasticidad cerebral para el aprendizaje social. Estos son ventanas de desarrollo que normalmente se cierran en la infancia—períodos donde el cerebro es extraordinariamente moldeable.
En humanos, un ensayo clínico con ayahuasca en depresión resistente (de Almeida et al., 2019) encontró que un solo consumo modulaba los niveles de BDNF en sangre—un marcador vinculado a la plasticidad neuronal—especialmente en quienes respondían al tratamiento.
En conjunto, estos datos sugieren que, durante días o semanas después de una experiencia psicodélica, el cerebro probablemente entra en un estado más flexible y capaz de cambio que el habitual.
Qué significa esto para la integración
Durante esta ventana, tu cerebro está esperando instrucciones. Las conexiones que uses se fortalecerán. Las que no uses se debilitarán.
Si pasas los días después de una ceremonia rumiando sobre trabajo, viendo noticias estresantes y volviendo exactamente a tus patrones anteriores, tu cerebro consolidará… exactamente esos patrones.
Si usas esos días para reflexionar, meditar, escribir, pasar tiempo en naturaleza, tener conversaciones significativas… tu cerebro consolidará algo diferente.
La integración no es un lujo espiritual. Es una necesidad neurológica.
Es la diferencia entre abrir una puerta y realmente cruzarla.
Romper el bucle: Por qué tu cerebro puede pensar diferente ahora
Hay un efecto post-agudo que los investigadores han empezado a documentar con precisión, y que puede ser uno de los más importantes para entender por qué la ayahuasca ayuda a tantas personas.
Se llama «mejora de la flexibilidad cognitiva».
La flexibilidad cognitiva es la capacidad de cambiar de perspectiva, de adaptar tu pensamiento a nuevas situaciones, de dejar de hacer algo que no funciona y probar algo diferente. Es lo opuesto a quedarse atascado en los mismos patrones de siempre.
🔬 Johns Hopkins confirma mejoras en flexibilidad cognitiva
Un estudio de Johns Hopkins (Doss et al., 2021) con pacientes con depresión mayor encontró que, hasta 4 semanas después de dos sesiones de psilocibina con apoyo psicoterapéutico, los participantes cometían menos «errores perseverativos» en una tarea de cambio de regla—es decir, mostraban mayor flexibilidad cognitiva.
Se evaluaron también otros aspectos del control cognitivo, pero los cambios más claros y consistentes aparecieron precisamente en esta capacidad de cambiar de estrategia cuando algo deja de funcionar.
📋 Una nota sobre la investigación citada
Algunos estudios que citamos en este artículo fueron realizados con psilocibina (el compuesto activo de los hongos psilocibios) en lugar de ayahuasca. ¿Por qué los incluimos?
Tanto la psilocibina como el DMT (el componente visionario de la ayahuasca) son «psicodélicos clásicos serotoninérgicos»—actúan principalmente a través del mismo receptor cerebral (5-HT2A). Las revisiones científicas más recientes, como la de Johns Hopkins (Sayalı et al., 2025), encuentran patrones consistentes entre estas sustancias en cuanto a efectos cognitivos.
Dicho esto, la ayahuasca tiene una farmacología más compleja (incluye IMAOs además del DMT) y una duración más larga. Donde existen estudios específicos con ayahuasca, los priorizamos. Donde no existen, citamos la mejor evidencia disponible de psicodélicos clásicos, siendo transparentes sobre esta extrapolación.
Por qué esto importa tanto para la depresión y la ansiedad
La depresión, la ansiedad, las adicciones—estos trastornos comparten algo: rigidez cognitiva.
Los mismos pensamientos en bucle. Las mismas respuestas automáticas. La incapacidad de ver alternativas aunque estén frente a ti. Esa sensación de estar atrapado en patrones que sabes que no te sirven pero no puedes romper.
La investigación sugiere que los psicodélicos pueden «recalibrar» esta rigidez, restaurando la capacidad de cambiar de perspectiva. No es que te den nuevas ideas—es que te devuelven la capacidad de considerar ideas diferentes.
Esto encaja con lo que escucho constantemente de personas después de ceremonias: «No sé exactamente qué cambió, pero me siento menos… atascado.»
Ondas theta: Un marcador medible de la recalibración
Aquí hay algo fascinante que los investigadores están empezando a documentar.
Dos semanas después de una dosis de psilocibina, investigadores encontraron que las ondas theta del cerebro—un tipo específico de actividad eléctrica asociada con el control cognitivo y la flexibilidad—habían aumentado significativamente. Y este aumento correlacionaba con la mejora de síntomas depresivos.
🔬 La firma eléctrica de la recalibración
Skosnik y colaboradores (2023) midieron la actividad eléctrica cerebral en pacientes con depresión antes y dos semanas después de recibir psilocibina.
Encontraron que el poder theta frontal—ondas de 4-8 Hz en la parte frontal del cerebro—había prácticamente doblado su amplitud. Estas ondas están asociadas con la monitorización de conflictos, la adaptación de comportamiento y la flexibilidad cognitiva.
En otras palabras: Tu cerebro, literalmente, está procesando de forma diferente. Y podemos medirlo.
Esto es importante porque desmitifica el proceso. No es que «algo mágico» pase. Es que hay cambios reales, medibles, en cómo tu cerebro procesa información. Cambios que persisten semanas después de que cualquier molécula haya abandonado tu sistema.
Qué cambios pueden durar: La evidencia a largo plazo
Bien, la ventana de plasticidad suena prometedora. Pero ¿realmente hay cambios que persistan semanas, meses, años después?
La respuesta corta: sí, hay evidencia de cambios duraderos. La respuesta honesta: no sabemos exactamente qué predice quién los experimentará.
Cambios en personalidad
Varios estudios han encontrado que experiencias psicodélicas pueden producir cambios medibles en rasgos de personalidad, particularmente en «apertura a la experiencia»—curiosidad intelectual, creatividad, apreciación estética.
Esto es notable porque la personalidad adulta se considera generalmente muy estable. Cambios de esta magnitud normalmente requieren años de terapia o eventos vitales mayores.
Un estudio específico con usuarios de ayahuasca encontró aumentos sostenidos en capacidades de «aceptación» y «no-juicio» comparables a lo que produce un programa de 8 semanas de mindfulness (MBSR).
🔬 Ayahuasca vs. Mindfulness
Soler y colaboradores (2018) compararon los efectos de 4 sesiones de ayahuasca con un programa estándar de 8 semanas de MBSR (Mindfulness-Based Stress Reduction).
Resultado: El grupo de MBSR mostró aumentos claros en varias facetas de mindfulness (observación, descripción, actuar con conciencia, no-juicio y no-reacción). El grupo de ayahuasca, en cambio, mostró un aumento significativo específicamente en la faceta de no-juicio (aceptación), mientras que las demás facetas no cambiaron de forma significativa.
La diferencia crucial: el MBSR requiere práctica diaria durante 8 semanas y produce un cambio más amplio; la ayahuasca, en pocas sesiones, parece facilitar de forma específica la aceptación/no-juicio. Sin práctica de integración posterior, no está claro cuánto duran esos efectos.
Cambios en bienestar y síntomas
Estudios observacionales con usuarios regulares de ayahuasca en contextos ceremoniales muestran consistentemente mejoras en indicadores de salud mental: menos ansiedad, menos depresión, mayor sentido de propósito.
El problema metodológico es que es difícil separar los efectos de la sustancia de los efectos del contexto ceremonial, la comunidad, las prácticas de integración y los cambios de estilo de vida que suelen acompañar el uso tradicional.
Probablemente todos estos factores contribuyen. Y probablemente por eso «ir a una ceremonia» sin cambiar nada más produce resultados tan inconsistentes.
Mi propia experiencia: La integración de dos años
Tengo que ser honesto sobre algo. Durante mi primer año trabajando con ayahuasca, tuve ceremonias poderosas, insights profundos, experiencias transformadoras… y cambié muy poco en mi vida cotidiana.
Seguía en el mismo trabajo que me agotaba. Seguía en patrones relacionales que no me servían. Seguía evitando las conversaciones difíciles que necesitaba tener.
Las ceremonias me mostraban claramente qué necesitaba cambiar. Y yo volvía a casa y no cambiaba nada.
La transformación real vino después, cuando empecé a tomar en serio la integración. Cuando entendí que la ceremonia es la apertura, no la transformación. Que mi cerebro me estaba dando ventanas de oportunidad y yo las estaba dejando cerrar sin usarlas.
Dos años de integración activa después de ceremonias cambiaron más que treinta ceremonias sin integración.
La glándula pineal y el DMT: Lo que la ciencia realmente dice
No puedo escribir sobre ayahuasca y neurociencia sin abordar esta pregunta que me hacen constantemente.
La teoría popular, difundida principalmente por Rick Strassman en su libro «DMT: La molécula del espíritu», propone que la glándula pineal produce DMT, posiblemente durante sueños, experiencias cercanas a la muerte, y estados místicos naturales.
Es una teoría fascinante. También es importante ser honestos sobre lo que la evidencia realmente muestra.
Lo que sabemos
- El DMT existe naturalmente en el cuerpo humano—esto está confirmado
- Se ha encontrado DMT en la glándula pineal de ratas
- El DMT se une al receptor sigma-1, que está involucrado en respuestas al estrés celular
Lo que no sabemos
- No hay evidencia directa de producción de DMT en la glándula pineal humana
- Las cantidades de DMT endógeno encontradas son extremadamente pequeñas
- No está claro si el DMT endógeno alcanza concentraciones suficientes para producir efectos psicoactivos
Mi posición: La ciencia no ha confirmado la teoría de Strassman, pero tampoco la ha descartado definitivamente. Es una hipótesis interesante que necesita más investigación.
Lo que encuentro más fascinante es lo que la ciencia SÍ ha demostrado: que existe un sistema endógeno de DMT en nuestros cuerpos, aunque no entendemos completamente su función. Que los efectos de la ayahuasca son reales, medibles, y potencialmente terapéuticos, independientemente de dónde venga el DMT que los produce.
No necesitamos resolver el misterio de la glándula pineal para beneficiarnos de lo que ya sabemos.
Lo que la ciencia todavía no sabe
Escribiendo este artículo, es tentador presentar la neurociencia como si tuviera todas las respuestas. No las tiene.
El problema del mecanismo vs. el significado
Podemos medir que la red neuronal por defecto se silencia. No podemos explicar completamente por qué eso se traduce en experiencias que la gente describe como «las más significativas de su vida».
Podemos ver que hay neuroplasticidad aumentada. No podemos predecir qué dirección tomarán los cambios en cada persona.
Podemos documentar mejoras en depresión y ansiedad. No podemos garantizar quién las experimentará.
La variabilidad individual
Dos personas pueden tener experiencias radicalmente diferentes con la misma dosis, en el mismo contexto, con el mismo facilitador. La ciencia apenas está empezando a entender por qué.
Factores genéticos, historia personal, estado psicológico actual, expectativas, calidad del setting… todos influyen. Pero no tenemos un modelo que integre todo esto.
El problema de los estudios
La mayoría de estudios son pequeños, con voluntarios autoseleccionados, en condiciones muy controladas. No sabemos cuánto se generalizan al uso ceremonial tradicional.
Los estudios a largo plazo son escasos. Seguimientos de años o décadas, casi inexistentes.
Estamos aprendiendo mucho, muy rápido. Pero humildad epistémica es apropiada.
La integración no es opcional: La neurociencia de consolidar los cambios
Volvamos a donde empezamos: ese «after-glow», esa claridad del día después.
Ahora entiendes que no es solo una sensación. Todo apunta a que se abre una ventana neurológica real: un periodo en el que la plasticidad y la flexibilidad parecen estar aumentadas, y en el que tu cerebro está especialmente sensible a aquello que repites y practicas.
Esto reenmarca completamente qué es la «integración».
No es algo opcional que haces si eres «muy espiritual». No es un lujo para quienes tienen tiempo. Es el mecanismo por el cual los cambios temporales se convierten en cambios permanentes.
Qué dice la neurociencia sobre integrar
Las primeras 24-48 horas son críticas. La plasticidad es máxima. Lo que hagas en este período tiene impacto desproporcionado.
La repetición consolida. Nuevos patrones de pensamiento, nuevas prácticas, nuevos comportamientos necesitan repetición para convertirse en «cableado por defecto».
El contexto importa. Aprendizaje que ocurre en un estado (ceremonial) no se transfiere automáticamente a otro estado (vida cotidiana). Necesitas «anclar» los insights en tu realidad diaria.
Lo emocional se consolida mejor. Insights con carga emocional tienen más probabilidad de persistir que comprensiones puramente intelectuales.
Prácticas con base neurológica
Esto sugiere que ciertas prácticas de integración no son solo «bonitas» sino neurológicamente fundamentadas:
- Journaling inmediato: Consolidar memorias mientras la plasticidad es alta
- Meditación: Mantener activa la reducción de la red neuronal por defecto y potenciar las ondas theta
- Naturaleza: Novedad sin sobre-estimulación
- Conversaciones significativas: Procesar verbalmente ancla cognitivamente
- Evitar pantallas/noticias: No re-entrenar patrones viejos durante ventana de plasticidad
- Sueño adecuado: La consolidación de memoria ocurre durante el sueño
Lo que esto significa para tu proceso
Si estás en el período post-ceremonia ahora mismo—si estás leyendo esto en ese estado de claridad peculiar del día después—tu cerebro está literalmente esperando instrucciones.
Los insights que tuviste anoche son reales. Las emociones que sentiste son reales. La sensación de que algo cambió… también es real, neurológicamente medible.
Pero esos cambios no están garantizados. No son permanentes automáticamente.
La ceremonia abrió una puerta. La integración determina si la cruzas.
Si estás considerando una ceremonia, saber esto de antemano cambia todo. No solo te preparas para la noche. Te preparas para las semanas siguientes. Planificas tiempo de integración. Buscas apoyo. Entiendes que el trabajo real empieza cuando termina la ceremonia.
El mensaje central
La ciencia proporciona seguridad. La tradición proporciona profundidad. La integración proporciona transformación.
Las tres son necesarias. Ninguna es suficiente sola.
Es probable que, durante y especialmente después de la experiencia, tu cerebro esté en un estado de mayor plasticidad funcional. Lo que hagas con esa plasticidad—durante y sobre todo después—contribuye a que los cambios se consoliden en una transformación más duradera o se desvanezcan como un sueño interesante.
Continúa tu proceso
- Primera parte: Qué Le Pasa a Tu Cerebro Cuando Tomas Ayahuasca — La neurociencia de la experiencia aguda
Transparencia sobre este contenido:
Referencias científicas
- Sampedro, F., et al. (2017). Assessing the psychedelic «after-glow» in ayahuasca users: post-acute neurometabolic and functional connectivity changes are associated with enhanced mindfulness capacities. International Journal of Neuropsychopharmacology, 20(9), 698-711. Ver estudio →
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